HIPOACUSIA Y AUDICIÓN 2017-10-23T16:39:42+00:00

hipoacusia

Hipoacusia y Audición


Hipocusia es la disminución de la sensibilidad auditiva, y es algo altamente común hoy en día, y afecta a personas de todas las edades y de todos los niveles socioeconómicos. La pérdida puede ser hereditaria o puede también provenir de una enfermedad, una exposición continuada a los ruidos o de medicamentos.

La audición es la percepción de las ondas sonoras que se propagan por el espacio, y que, gracias a los procesos psicológicos y fisiológicos, dotan al hombre de la capacidad de oír.
La percepción sonora es el resultado de los procesos que tienen lugar en el sistema auditivo central, gracias a los cuales, podemos interpretar los sonidos recibidos.

Dicha percepción se desarrolla en cinco fases diferenciadas: detección, discriminación, identificación, reconocimiento y comprensión. Además, esa apreciación del sonido varía en función de las propias características del sonido: la intensidad o potencia, el tono o altura, el timbre o color y la duración del sonido.

El sistema auditivo se divide en periférico, responsable de los procesos fisiológicos que captan el sonido y lo envían al cerebelo y materializado en el oído; y sistema auditivo central, que es el exponente de los movimientos psicológicos y que está constituido por los nervios auditivos y el cerebro.

Cuando la persona pierde de manera parcial la capacidad auditiva, de superficial a moderada,esa pérdida auditiva moderada  se denomina hipoacusia. Si la pérdida es mayor a 70dB, se llama sordera. En estos casos, además, se produce una alteración de la capacidad de recepción, discriminación, asociación y comprensión de los sonidos.

En función de ese grado de pérdida auditiva, podemos establecer cinco tipos de niveles:

  • Normoaudición: el umbral de audición tonal no sobrepasa los 20dB HL en la gama de frecuencias conversacionales.
  • Hipoacusia leve: pérdida no superior a 40dB para las frecuencias centrales.
  • Hipoacusia moderada: pérdida comprendida entre 50dB y 70dB.